Entre el día martes 7, miércoles 8 y jueves 9 de septiembre del corriente año, los empresarios de buses entraron en un paro nacional al transporte público luego de ser amenazados, supuestamente, por las maras y pandillas de la MS y la 18, en represalia por la aprobación de la Ley contra las maras y organizaciones de exterminio.
Pero...¿Qué se puede pensar que hay de fondo? Es probable que estén sucediendo dos cosas. En primer lugar, se puede creer que hay fuerzas extrañas - que no son tan extrañas - que están manipulando a los mareros y pandilleros para que generen zozobra en la población, desestabilización al Gobierno de Turno y antipatía contra el mismo Partido Político que lo representa, el FMLN.
En ese marco, puede considerarse que la inaceptable visita del golpista hondureño de apellido Micheletti en tierras salvadoreñas y auspiciada por gente de derecha, haya tenido como propósito compartir la experiencia golpista en Honduras y proporcionar algunas sugerencias-lineamientos que permitieran la construcción de condiciones subjetivas en la población (inconsciente colectivo) para ir fraguando y preparando el terreno para un posible golpe de Estado en El Salvador.
Si la reflexión expuesta no se distancia de la realidad, tendría sentido todo el montaje mediático maquiavélico desarrollado por la derecha en los diferentes medios de comunicación al señalar y tildar de "incapaz" al Gobierno del FMLN en el manejo de la cosa pública, a lo cual se suman, por supuesto, otros hechos como la aprobación del Decreto 411 que pretendía obligar a los maestros en los Centros Escolares a leer la biblia por el margen de 7 minutos y hoy, el paro de transporte.
Desde esa perspectiva, todo apunta a que lo que se busca es generar desestabilidad al actual Gobierno para que el concepto de "incapaz" caiga como anillo al dedo para justificar un posible golpe de Estado "técnico", de manera que lo mediatico en términos de comunicación social a través de los medios masivos, hagan su efecto en la población en un contexto golpista para que lo digieran como "un mal necesario" y para evitar que el pueblo proteste y se alce en lucha titánica contra los posibles golpistas.
Otra valoración que puede hacerse es que el Gobierno actual está apretando adecuadamente las tuercas y está reduciendo los márgenes de maniobra de las bandas organizadas, entre las cuales están las pandillas, los mareros, crimen organizado, cárteles de la droga y que, frente a tal situación, están reaccionando abruptamente para medir fuerzas.
Si esto está también próximo a la realidad, o es la realidad en sí misma, significa entonces que las medidas y la política criminal definida por el actual Gobierno están apuntando al centro del tiro al blanco; es decir, están en lo correcto y, si esa es la verdadera realidad, el Gobierno del FMLN debe seguir avanzando, la población organizándose y manifestándose en contra de los detractores y desestabilizadores que se ocultan cual fantasmas escudándose en las maras y pandillas.
La justicia, por su cuenta, debe seguir persiguiendo, capturando, procesando y penalizando a los verdaderos delincuentes ocultos en la oscuridad, en el poder económico y en el poder político. Y debe hacerlo por que es una necesidad urgente para sentar precedendes, para desarraigar la impunidad y para generar confianza en la población.
Este es un espacio creado para contrarestar los ataques ideológicos que permanentemente hace la derecha contra la Izquierda valiéndose de la mentira, la calumnia y acciones maquiavélicas.
Objetivo Principal
El escenario donde hoy se libra la lucha ideológica, es en el ámbito político electoral; por tanto, la batalla de ideas debe librarse a todo nivel, en todo lugar, en todo momento y en cada espacio disponible para desmentir los argumentos detractores de la derecha.
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jueves, 9 de septiembre de 2010
viernes, 3 de septiembre de 2010
Reflexiones sobre la Obligatoriedad de la Lectura de la Biblia en los Centros Escolares
Cuando la sociedad está en crisis, sus instituciones también entran en crisis.
16/07/2010
Pedagogo: Fredi Orlando Quintanilla Henríquez
Reflexiones.
1. Los hechos que cotidianamente se van suscitando y de los cuales el ser humano no se puede abstraer, ameritan reflexiones para ir dibujando y analizando los oscuros caminos por donde transita la historia de El Salvador en materia política, social y económica.
2. En razón de esa premisa, se escriben algunas ideas derivadas de las preocupaciones surgidas en la conciencia ante las decisiones que los mal llamados padres de la patria, los diputados y diputadas de la honorable Asamblea Legislativa, y con puntual señalamiento, los miembros de las fracciones de los partidos de derecha: ARENA, GANA, PCN y PDC, quienes recientemente aprobaron un Decreto Legislativo para legalizar y volver obligatoria la lectura de la Biblia por el margen de 7 minutos en los Centros Escolares los 200 días que contempla el año lectivo, creyendo que será la panacea que resolverá el caos y la situación de violencia y delincuencia que azota al país.
3. Olvidan, o más bien dicho, ocultan u obnubilan, que la situación de crisis delincuencial y de violencia existente en el país tiene a su base las injusticias que se han venido cultivando, incrementando y propagando por largos años en los que, la clase dominante, la burguesía, ha tenido el control estatal, lo que trae a cuenta que lo que hoy se recoge no es más que la cosecha de lo sembrado por ellos mismos.
4. Además, pretenden irónicamente que el acto de fe en los escolares sea adoptado por Decreto Legislativo para lograr en ellos sumisión, adormecimiento y manipulación, elementos claves que la religión ha tenido como propósitos esenciales desde tiempos inmemorables para mantener el estado de cosas y, para que los que ostentan el poder económico y político no vean y no tengan en un pueblo consciente, pensante y reflexivo de la realidad, una verdadera amenaza de sus intereses.
5. En tal sentido, educación y religión, como componentes íntimos de la superestructura (aparato ideológico del sistema burgués), seguirán cumpliendo con el papel alienante de las masas en el país para que los capitalistas, con todas sus empresas, industrias y las extremadas comodidades de vida que llevan a costa del trabajo impago del obrero, el campesino, el trabajador, el proletario, perduren sin ningún hecho que les interrumpa su “paz burguesa” anquilosada en la explotación del pobre.
6. Esas reflexiones escuetas en los párrafos que anteceden, son las verdades que a los escolares no se les hace del conocimiento; tampoco se les pone al descubierto el porqué de su pobreza, sus abundantes necesidades, sus condiciones precarias de vida material y todo lo que adolece la gente que subsiste en condiciones de pobreza extrema y relativa. Al ocultar esa realidad, se inhibe el desarrollo de la conciencia social y, al adormecerla, se crea un estado psíquico en el sujeto que lo condiciona a aceptar esa realidad como deseo y establecimiento propio de un ser supra natural contra el cual no puede operar su voluntad, conocimiento e ímpetu para transformarla.
7. En lo anteriormente planteado es que ha centrado su atención la religión y, durante los años críticos de la “Guerra Fría” entre Este y Oeste (Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas, URSS, y Estados Unidos) el imperio la culturizó a lo largo y ancho de toda Latinoamérica que se alzaba en efervescencia social por las injustas condiciones de vida a las que estaba siendo sometida la clase pobre y explotada, condición que se ha mantenido inalterable por toda una larga historia desde el mal llamado descubrimiento, lo que en verdad fue una invasión y no conquista y la vil colonización extranjera, lo cual se introdujo a fuerza de esclavitud, represión, sangre y fuego, y que aún pervive entre los pueblos Latinoamericanos.
8. Surgieron entonces, como proyecto contrainsurgente, las iglesias evangélicas que se extendieron con celeridad por América Latina y que hoy tienen mucha presencia y una gran influencia más descaradamente en el ámbito político, aún cuando se denominan apolíticas.
9. Casos patéticos quedaron en evidencia en El Salvador en tiempos de campaña electoral, donde muchos pastores evangélicos hicieron maniobras conforme soplaban los vientos para sacar provecho de ello.
10. Pero no solamente es eso lo que puede reflexionarse. Hay que agregar que la Constitución establece que El Salvador es un Estado laico, cuya data es proveniente desde el siglo XIX y en donde, si bien es cierto se garantiza el libre ejercicio de todas las religiones (Art. 25 de la Cn.), se violenta el principio de libertad de elección porque, los niños y niñas se verán sometidos, por Decreto Legislativo, a escuchar las diferentes interpretaciones de la Biblia que sus profesores hagan, durante el tiempo que figuren como estudiantes activos en los diferentes Centros Escolares; aparte que la escuela actuará como sustituta de las instituciones creadas para tal fin.
11. Y son muchas las denominaciones religiosas que se han propagado por todo el país y, aunque centran su ritual religioso de fe en la lectura de la Biblia, las interpretaciones mismas de ese histórico libro son diversas. De ahí que en el tema de la fe y la salvación, adoptan diversos caminos para su obtención. Cada secta tiene su propia doctrina y su propia estructura organizativa.
12. Por ejemplo, en unas se prohíbe beber café, comer mariscos y otra clase de productos; en otras denominaciones se exige el uso de atuendos (vestuarios) que le identifican puntualmente de otras sectas; y mientras que unas permiten el uso de alhajas en los dedos de las manos, orejas y vestuarios de acuerdo a la moda juvenil, otras, en cambio, lo impiden. Hay iglesias evangélicas que por doctrina religiosa se oponen a la transfusión de sangre cuando uno de sus fieles está en estado agónico y, aunque peligre su vida, su postura religiosa en nombre de la fe, permanece férrea. Y su consuelo, lo que les da esa certeza y fortaleza es que, en el cumplimiento de su creencia religiosa, está la seguridad de su salvación espiritual, aunque su vida material se esfume de este mundo terrenal.
13. Las hay otras cuya concepción está arraigada a que el sábado es para Dios y que, por lo tanto, no debe hacerse nada que no sea el ritual religioso en nombre de su Dios. Otras buscan la salvación del ser humano de la esclavitud que le genera el opresor. Su evangelio es un mensaje de compromiso con los pobres, con los excluidos y maltratados por el sistema injusto impuesto por los opresores y represores (teología de la liberación) y otros, a pesar de pertenecer a la misma denominación religiosa (católica), lo desaprueban (conservadores), y dan un mensaje conforme a los intereses de la clase dominante y explotadora.
14. Y ese panorama descrito en párrafos 11, 12 y 13, ¿no lo habrán reflexionado los “padres de la patria”?. ¿No se habrán puesto a pensar que en los diferentes Centros Escolares existentes a lo largo y ancho de El Salvador, hay profesores y profesoras de las distintas denominaciones religiosas cuyos rasgos y/o características más visibles se describen? ¿Y no se habrán puesto a pensar que cada quien y cada cual, desde su concepción de fe y salvación y, de la interpretación que de la palabra escrita en la Biblia hagan, será el enfoque que harán en los Centros Escolares a los estudiantes? ¿Qué clase de individuo se estará formando en los centros educativos de cara al futuro? ¿No será que los niños y las niñas saldrán más confundidos cuando en su ascenso de nivel escolar pase por diversos profesores y profesoras con distinta concepción religiosa, recibiendo de éstos una interpretación diferente?
15. ¿Y qué decir de la actitud que los padres de familia adoptarán cuando se enteren que el profesor o profesora que sus hijos tendrán, pertenece a una iglesia diferente a la de ellos? ¿Habrán reclamos o visitas a los Centros Escolares por parte de los padres de familia para conminar a los profesores a someterse a cierta doctrina religiosa, o a solicitar que no se les hable a sus hijos sobre “imágenes inertes”, como suelen expresarlo despectivamente los creyentes evangélicos? ¿No será que esto puede llevar a mayor nivel de conflictividad?
16. Si las anteriores preguntas se las hicieron los Sres. Diputados y Diputadas de derecha, y si consecuentemente advirtieron el desorden psíquico, conceptual, religioso y espiritual que lo mismo provocaría en la niñez, no quedaría otra opción más que la de pensar que es una maniobra política de las tantas que la derecha está acostumbrada a hacer para poner en vilo los gobiernos cuando es la izquierda la que gobierna.
17. En lo expuesto no hay que perder de vista que quien administra el Ministerio de Educación es un histórico referente y líder político del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional – Salvador Sánchez Cerén – uno de los Ministros mejor evaluados en el primer año de gobierno con una calificación de 8.6 por su empuje y contribución de llevar bienestar a las familias más pobres con programas insignias como la entrega de útiles escolares, zapatos, uniformes, alimentos, computadoras, entre otros; factores que nunca figuraron en los gobiernos de derecha enquistados en períodos gubernamentales anteriores y que el voto de la gente en el año 2009, permitió su expulsión del ejecutivo.
18. Podría presagiarse, que hay toda una intención de fondo de socavar la imagen de justicia que el Vice-Presidente de la República y Ministro de Educación ad-honorem, va construyendo sobre la base de sus acciones basadas en principios y valores revolucionarios que le han caracterizado por toda una trayectoria histórica de lucha a favor de los pobres y, por consecuencia lógica, en contra de los ricos.
19. Indudablemente que la religión no libera, por el contrario, esclaviza, si su orientación de fe e intención de fondo no obedece a la real liberación de la explotación y enajenación del pobre, que es el que mayormente sufre las consecuencias de marginación, exclusión y explotación y por los cuales, según la Biblia, murió Jesús.
20. Esclaviza el pensamiento del ser humano haciéndole creer que un ser todo poderoso, omnipotente y celestial, será el que le dará la gracia de la salvación y que proveerá, en el más allá, en el cielo y la gloria, lo que aquí en la tierra no le sea posible alcanzar. Pero esa gracia y salvación no se alcanza si no es a condición
previa de ser sumiso, conforme, tranquilo, pasivo (no violento) y libre de todo pecado mundano, lo cual juega a favor de la paz burguesa aunque la paz proletaria esté permanentemente interrumpida por el hambre y la miseria como consecuencia de la explotación y vejación que le provoca el sistema burgués.
21. El pobre, que no solamente es pobre porque no tenga el sustento diario, sino, porque no posee el conocimiento y el bagaje cultural que le permita tener una concepción materialista científica del mundo por la exclusión y marginación a que ha sido sometido históricamente de la educación política, liberadora, dialógica, consciente y consecuente con su realidad y la transformación de ésta, adopta como una verdad absoluta e invariable lo que la iglesia, el pastor y la Biblia le transfiere.
22. Y en todo este entretejido político, se esconde una doble moral. Los mismos que han hecho la propuesta y aprobado el Decreto Legislativo (diputados de derecha) no tienen ni la mínima solvencia moral para pretender, por la vía de la lectura de la Biblia, transformar en la sociedad lo que en ellos mismos no son capaces de transformar.
23. Y es que el tema de la delincuencia y la violencia siempre la observan en la otra orilla del río por donde corren los de pies descalzos porque la culebra de la justicia les persigue o debe perseguir para picarlos; y dejan de ver, en la orilla donde ellos se encuentran, que ahí están los cocodrilos más gordos e intocables y que, por tal razón, la justicia no se tira al río para atraparlos porque de ser así, éstos la devoran, la aniquilan, le amarran más fuertemente el velo que lleva en su rostro para que no pueda ver claramente la realidad, lo cual ha dado paso en el país a la impunidad e inoperancia de la institucionalidad.
24. Se ha hecho y deshecho cuanto se ha querido con el susodicho “Estado de Derecho”.
25. Justicia para todos es que se necesita en El Salvador.
26. Nadie, absolutamente nadie debe quedar al margen de la Ley.
27. Todos por igual deben ser juzgados por un ilícito penal cometido, indistintamente de su condición o posición social, económica o política.
28. Basta ya de tanta impunidad.
29. ¿Quiénes de los tantos que tienen poder económico y poder político podrían tirar la primera piedra para juzgar, sin antes ser sometidos a juicio por sus actos de corrupción, masacres, asesinatos selectivos, tráfico de droga y un largo y extenso etcétera? ¿Será que a ellos la falta de lectura de la Biblia y el compromiso de su cumplimiento tal cual lo dice la palabra, los ha hecho tal como son? ¿O van a la iglesia a arrodillarse, rezar, orar, darse golpes de pecho, llorar, gemir, hablar en lenguas, profetizar y pedir a Dios, para luego actuar contrariamente a lo que la Biblia exige y demanda?
30. Estas reflexiones son solamente eso…reflexiones… pero con el sentido de hacer reflexionar a otros seres humanos para que la búsqueda de la solución de los problemas que aquejan al país no sean aisladas de la verdadera realidad que los provoca, sino, para que se busquen soluciones integradas y no se obvien sus raíces.
Modestas sugerencias para el Ministro de Educación y Vice-Presidente, Salvador Sánchez Cerén, en caso que el Sr. Presidente Mauricio Funes, sancione el Decreto Legislativo:
a) Organice un Equipo de Trabajo para abordar el tema de la lectura de la Biblia;
b) Que ese Equipo de Trabajo elabore un Manual para la Lectura de la Biblia que oriente la acción de los profesores y las profesoras en los distintos Centros Escolares, para evitar la dispersión;
c) Que en dicho Manual se establezcan los versículos de la Biblia que se adecuen a la realidad económica, política y social que actualmente se vive en el país, para crear conciencia en los niños y niñas de esa realidad para su transformación con participación; espíritu con el cual, debe suponerse, ha sido dictado el Decreto Legislativo;
d) Obviar en el Manual que se propone, el aspecto doctrinario de las diferentes sectas religiosas existentes para evitar el caos y el conflicto de intereses al interior de los Centros Escolares; porque de lo contrario, el fenómeno (violencia y delincuencia) que fenoménicamente (religiosamente) y no estructuralmente se pretende resolver, terminará provocando división, conflicto y pugnas al interior de los centros educativos más allá de los ya existentes en algunos o muchos de ellos por otras situaciones, de lo cual no escapa lo político y la política.
e) Planificar, organizar y ejecutar capacitaciones con el personal docente de todos los Centros Escolares, a fin de que el uso del Manual elaborado para llevar a cabo la lectura de la Biblia, sea del conocimiento homogéneo de los profesores y profesoras a nivel nacional.
Obviamente, lo mejor sería que el Decreto Legislativo fuera vetado por el Sr. Presidente y que, tal cual está establecido en la Constitución, que sea la familia y las iglesias, indistintamente de su denominación, las que desempeñen esa función para no cargar a la escuela de una función que no le está dada, a no ser, por imposición legislativa, como se pretende.
jueves, 2 de septiembre de 2010
Reflexiones sobre la Violencia y la Delincuencia en El Salvador.



Reflexiones sobre la Violencia y la Delincuencia en El Salvador.
El uno de julio del año 2010, los Diputados y Diputadas de ARENA, PCN, GANA Y PDC, todos partidos de derecha, aprobaron el Decreto Legislativo 411 a efectos de que en los Centros Escolares se diera lectura a la Biblia de manera obligatoria por el margen de 7 minutos; dis que para resolver el problema de la violencia y la delincuencia que azota al país.
El Decreto citado reducía el problema de la violencia y la delincuencia en el país, a razonamientos de carácter moral religioso, obviando que lo fenoménico del tema en comento tiene a su base raíces más profundas que se obnubilan para no dañar intereses económicos y políticos; por suerte, el susodicho Decreto Legislativo fue vetado por el Sr. Presidente Mauricio Funes el 27 de julio del mismo año por violar la libertad de culto contenida en el Art. 25 de la Constitución.
En otros momentos de la historia salvadoreña, los mismos que aprobaron el Decreto 411 aprobaron también sendas Leyes anticonstitucionales llamadas: “Mano Dura, Súper Mano Dura y Antiterrorista” y la realidad continuó demostrando que eso no resuelve el problema neuronal de la violencia y la delincuencia en el país; aparte que las intencionalidades de fondo eran recurrentes a una vieja maniobra política electorera.
Quedó manifestado entonces, por enésima vez, que la coercibilidad y represión por parte del Estado no es la solución; aunque se conoce que su función histórica desde su aparecimiento junto con el derecho ha sido esa…la coercibilidad. Pero esta coercibilidad del Estado burgués está direccionada a una clase social determinada…el proletariado, es decir, el obrero, el campesino, el artesano, el trabajador asalariado y el lumpen; no así, la clase burguesa, quien siempre encuentra artilugios fundamentados en su poder económico y político para salir librada… pese al cometimiento de ilícitos penales, civiles, mercantiles o laborales.
Cualquiera puede corroborar lo expuesto en el párrafo que antecede visitando los centros penales y preguntando a los reos cosas precisas como: lugar de procedencia, trabajos u oficios desempeñados, nivel de escolaridad, último salario devengado antes de ser privado de libertad (si acaso tuvo trabajo o empleo) y, si lo desea, puede agregar en sus variables de investigación los apellidos, quizá aparezca alguno de los que identifican a los ricos y poderosos del país…¡¡¡falso!!!…¡¡¡No los va a encontrar!!! Y no porque sobre ellos no pesen ilícitos penales por actos en contra de las leyes del país ¡¡¡No!!! , simplemente es porque embullen al mismo sistema a base de compra y venta como cualquier mercancía.
A lo anterior, los salvadoreños y las salvadoreñas le ponen epítetos a través de dichos y/o refranes que ejemplifican lo argumentado: “El dinero empareja hasta los barrancos”, “tanto tienes, tanto vales”, entre otros que le son símiles. Con ello se significa que quien tiene dinero, tiene poder y estatus quo en la sociedad, y que, por lo mismo, puede resolver cualquier problema que se le presente en la vida, situación que es completamente distinta para la plebe.
La caracterización hecha sobre la situación en el país no es nada novedosa. Su data es histórica y se remonta a los procesos de desnaturalización de los pueblos originarios de Mesoamérica en particular y de Latinoamérica en general luego del “descubrimiento”, invasión y colonización que tuvieron el significado de saqueo, esclavitud, dominación, explotación, transculturación y arrebato de la tierra como principal medio de producción y generación de riquezas; todo a fuerza de sangre y fuego, con represión y opresión.
¿Quiénes, entonces, fueron los primeros delincuentes del momento? ¿Quiénes heredaron esas tierras teñidas de sangre arrebatadas a los aborígenes indígenas? ¿Se ha hecho justicia por los crímenes cometidos contra los dueños naturales de esas tierras?
Las interrogantes que anteceden dan una visión holística de la realidad de ayer, que es la base sobre la cual se construye la realidad presente y futura. Nada es fruto de lo casualístico o del deseo particular de una deidad absoluta y omnipotente. Nada, absolutamente nada sucede por simple predestinación, o porque está dicho o escrito. Todo tiene su explicación histórica y dialéctica entre las causas y los efectos; entre lo subjetivo y lo objetivo; entre lo abstracto y lo concreto…y el eje central tiene que ver con la injusticia social y económica, el despojo, exclusión, marginación, explotación, represión y opresión en contra de la clase pobre.
¿Hay interés real en resolver la violencia y delincuencia en El Salvador?...entonces hay que resolver lo que se apunta y eso amerita voluntad política, organización, correlación y verdadera justicia social y económica.
De las anteriores reflexiones se desprenden los hechos de impunidad que rodean a las mismas instituciones de justicia, a los entes policiales y también fiscales y, de ello, se derivan fundamentalmente dos cosas: por un lado, desconfianza en las instituciones creadas para la aplicación de una pronta y cumplida justicia y, por otro, sobre la base de esa imagen de impunidad proyectada por las instituciones por su pésimo accionar, se configura en la psique de buena parte del conglomerado social que de esa forma están dadas las cosas y que se puede actuar en ese mismo marco irrespetando también las normas jurídicas establecidas; o mejor dicho, infringiéndolas para poner a prueba el publicitado “Estado de Derecho” que para ellos (proletariado) ha sido hecho.
De lo antes expuesto, es notorio que la justicia en El Salvador está en deuda por lo que se conoce y desconoce... porque no todo es del conocimiento del ciudadano común y corriente, hay muchas cosas que quedan ocultas.
Hay otro elemento que es importante agregar a estas reflexiones de forma puntual…lo económico.
En los países de corte capitalista como El Salvador, la posición de clase social se mide por el lugar que las personas ocupan en las relaciones de producción de bienes y servicios, mismos que luego salen al mercado como mercancías para ser intercambiadas por moneda de curso legal.
En esas relaciones están los dueños de los medios de producción y los que únicamente tienen su fuerza de trabajo para ofertar y para vender como cualquier mercancía; es decir, están los ricos y están los pobres, los siempre asalariados; e históricamente esas relaciones de producción han sido injustas, desiguales y de explotación, lo que hace posible que el burgués se quede con la mayor ganancia fruto del trabajo impago hecho al obrero, base sobre la cual acumula cada vez más y más y más riqueza.
Esta desigualdad e injusticia provoca que unos pocos tengan hasta la saciedad y el despilfarro y otros, la mayoría, no tengan ni para comer, vestir, calzar y donde vivir y dormir.
Las condiciones de vida material infrahumanas que enfrenta una extensa franja de la población salvadoreña, tienen como fundamento la forma de producción, organización, tenencia privada de los medios de producción y distribución desigual de las riquezas producidas. Al final, en este proceso de producción, los que más trabajan son los que menos tienen y, los que más tienen, son los que menos trabajan.
Esa desigualdad e injusticia acarrea múltiples problemas de carácter social dentro de los cuales se contabiliza la delincuencia y la violencia. Y lo argumentado no es sinónimo de criminalización de la pobreza como muchos lo interpretan y expresan para ocultar que es a la inversa… que la pobreza es la criminal.
Y es criminal porque produce que muchos seres humanos no tengan qué comer, qué vestir, dónde vivir… Les impide además estudiar y prepararse para la vida, tener mejor salud, disminuir o erradicar las enfermedades infecto-contagiosas, la morbilidad infantil, la malnutrición y contar con los servicios básicos mínimos como agua potable y luz eléctrica para cubrir necesidades elementales.
Esos son los efectos producidos en el sistema capitalista quien en sus mismas entrañas lleva implícito el germen de la destrucción de la humanidad.
Pero esas cosas no las han querido asumir la gente con pensamiento de derecha. No han querido y no es posible que lo quieran hacer y asumir responsablemente, que con la implementación de las políticas económicas neoliberales durante los gobiernos del partido ARENA, han socavado la economía de los hogares salvadoreños y que, a la postre, le han heredado al pueblo salvadoreño los males que hoy enfrenta.
El desplazamiento que dichas políticas económicas han hecho del grueso de la población se ve a diario en las principales urbes del país. No es por casualidad que la gente tiene ventas en las calles de cualquier cosa: frutas, verduras, ropa, calzado, comida, bisutería, etc., a causa de la falta de: empleos, oxigenación de la producción agrícola, apertura de nuevas fuentes de trabajo, entre otras variables que se han convertido en verdaderas plataformas de expulsión humana a nivel endógeno; es decir, al interior del país hacia las urbes más grandes y mejor dotadas con relativas condiciones para la subsistencia; y también exógeno, vinculante a los y las compatriotas que han migrado a otros países como Estados Unidos de Norteamérica, mayoritariamente, para cumplir con un sueño de mejora sustancial de sus condiciones de vida, muchos de los cuales en la búsqueda de ello, encuentran la muerte.
Muchas familias originarias de la zona rural han tenido que migrar a las ciudades donde “las condiciones son más favorables para la vida”; sin embargo, se han encontrado con la dura realidad que las ciudades, como la capital salvadoreña (San Salvador) y otras que están entre los primeros tres lugares como Santa Ana y San Miguel, ya no tienen la capacidad de dar respuesta a sus demandas sociales, económicas y materiales por la saturación de éstas y por la elevada concentración de la riqueza en pocas manos… en las manos de los burgueses.
Y hay municipios que tienen las mismas características que las ciudades principales que se citan, por ejemplo, Soyapango, Apopa, Ciudad Delgado, Mejicanos, Lourdes Colón, entre otros.
¿Y dónde viven los desplazados por el neoliberalismo?… pues en los cinturones de miseria que se observan en la periferia de las grandes ciudades donde las pésimas condiciones de insalubridad, hacinamiento y promiscuidad, son los factores más prevalecientes. Y lamentablemente, son esas las zonas donde pulula la droga y otros males que son aprovechados por las mafias y el crimen organizado para crear sus redes de colaboradores.
No por casualidad en esos sectores se concentran grupos de jóvenes mareros, pandilleros, drogadictos, etc.; y no por casualidad la delincuencia estructurada dirigida por adultos penetra en esos sectores. Pero son esos adultos los que salen librados porque a la postre son los jóvenes (menores de 18 años), frente al cometimiento de ciertos delitos por encargo como los de extorsión, homicidios, entre otros, los que tienen que pagar una pena máxima de 15 años y, los autores intelectuales continúan quedando libres y ocultos frente a la justicia y reclutando a otros jóvenes para el desempeño de las tareas que les encomiendan, sustituyendo con ello al o los condenados quienes en el pasado eran los responsables de ejecutarlas.
Pero no solamente lo anteriormente descrito penetra… penosamente también incursiona la transculturación…
…E incursiona adicionalmente como un aditivo alienante de la conciencia para que opere recíprocamente con las acciones que interesan al crimen organizado y las bandas delincuenciales que se están aprovechando de la inmadurez emocional de la juventud, utilizándolos para sus fines perversos de tráfico de droga, extorsión, asesinatos, etc.
Las modas, la música y los filmes cinematográficos pornográficos y de violencia-delincuencia que se expanden con facilidad en CDR y CD, vía ondas hercianas, microondas, satelital (radio, televisión, internet) por los barrios, colonias, cantones, caseríos y en fin, el gran conglomerado social, terminan contaminando la psique de la juventud y se le imponen subliminalmente un conjunto de ideas que quiebran y ponen en crisis los valores nacionales y morales.
Es una hecatombe subcultural que está atrofiando la conciencia de los niños, niñas y jóvenes y a lo cual no se le pone freno por los susodichos principios que sustentan la teoría y política económica neoliberal de: libre mercado, consumo, propiedad privada, no injerencia del Estado en el mercado – a no ser para asegurar condiciones jurídicas favorables al capital extranjero para incentivar la inversión y la “creación de fuentes de empleo” a cambio de expoliar a la clase obrera y trabajadora – y un extenso etcétera, etcétera, etcétera que está contenido en los “benditos” tratados de libre comercio (TLC) y a los cuales el Estado salvadoreño está sometido por Ley…
…¡¡¡Barbarie capitalista!!!... ¡¡¡Sí!!! Es una barbarie del imperio contra los pueblos latinoamericanos porque el fenómeno de la violencia y la delincuencia no son exclusividad de El Salvador, aunque al tener una tasa superior a 40 homicidios por cada 100,000 habitantes[1] lo ubica en un lugar más desprestigiado… no privilegiado.
Este fenómeno de la transculturación lleva aparejado también el tema de la baja calidad de la educación. La escuela y sus componentes han dejado de cumplir a plenitud su digno papel de transformación de la sociedad. En la práctica, más ha estado orientada a domesticar a los seres humanos involucrados en los procesos de escolarización conforme lo han venido dictando las políticas económicas neoliberales del gran capital nacional y extranjero para asegurar su reproducción y permanencia como sistema.
La escuela es por excelencia, la institución social responsable de las transformaciones que la misma sociedad necesita para su desarrollo y, como apuntara José Martí: “cuanto más culto es un pueblo, más libre será”. De manera que la liberación de los pueblos de todas las cosas que le son nocivas, pasa por recibir una educación que le libere de quien le oprime, explota, margina y excluye; pero la escuela lejos de hacer eso y cumplir con dicho cometido, lo que ha venido haciendo es alienando y enajenando la conciencia de los habitantes de acuerdo a las políticas públicas neoliberales impulsadas e implementadas por los regímenes de derecha en obediencia irrestricta al imperio gringo.
Y se insiste, se escribe, se lee y se escucha, casi permanentemente, a través de los estudios realizados por organismos internacionales como el PNUD, UNICEF, CEPAL, etc. en que, si el niño o niña crece en un ambiente hostil desde lo social y lo estructural, carente de: buena atención en salud comunitaria, mejor educación y con posibilidades de acceso irrestricto a todo nivel, vivienda digna, recreación, talleres técnico-vocacionales (para los mayores de 14 años), acceso al desarrollo del arte y la cultura, buena alimentación, mejores condiciones socio-familiares, entre otros, la calidad de vida de ellos no va a mejorar.
Los niños y niñas de las zonas marginales (cinturones de miseria, comunidades el chorizo o favelas, como se les llama en Brasil) y de las zonas rurales, son los y las que más sufren y enfrentan carencias porque la implementación de las políticas públicas desde el Gobierno Central en el pasado, no estuvieron focalizadas y orientadas hacia esos sectores que son los que históricamente han sido marginados y despreciados por el sistema capitalista imperante, el que únicamente tiene como línea de acción la inversión en aquello que le da “rentabilidad financiera” en el menor tiempo posible y con los menores costes de producción.
Esta es una realidad que ya no se puede seguir ocultando, por eso, el reto del presente gobierno y los futuros se vuelve superlativo en términos reales y ya no discursivos y demagógicos como ha ocurrido siempre con los gobiernos de derecha.
Hay que dignificar al ser humano y, sobre todo, a aquellos que siempre han estado enfrentando la miseria material, intelectiva y cultural.
Los datos vertidos en los estudios presentados por los organismos que se citan en la página anterior, son más que elocuentes sobre los efectos que provoca la marginalidad, la exclusión y la injusticia social. Hay que evitar que eso se siga propagando; para tales efectos, es indispensable la reorientación de la inversión social en los territorios de donde provienen mayoritariamente los que el sistema judicial atiende cotidianamente.
¿Pero qué hace el Estado sin recursos para invertir en los territorios sugeridos?
Obviamente que sin recursos las instituciones estatales no pueden llevar adelante las políticas públicas definidas por el gobierno. Esto hace de suyo obligatorio al gobierno actual, atacar frontalmente tres males endémicos en El Salvador: la corrupción, la elusión y la evasión de impuestos.
Si se encararan con seriedad esos males, el Estado tendría la posibilidad de optimizar y captar más recursos para impulsar y ejecutar políticas sociales orientadas a erradicar paulatina y gradualmente la delincuencia y la violencia en el país, pero sin perder de vista que ese fenómeno tiene a su base – como se apuntó en líneas precedentes – causas de carácter estructural que obligadamente tendrán que irse transformando gradualmente para ir construyendo una nueva sociedad.
Considerando lo expuesto en este análisis, es lógico pensar que el fenómeno de la delincuencia y la violencia en El Salvador es sumamente complejo por sus causas y sus efectos; por tal razón, amerita de la implementación de una política criminal integral y no reduccionista como usualmente se ha pretendido con reformas y/o creación de supuestas “leyes duras”, a la cual se le sumó últimamente el proyecto abortado de hacer obligatoria la lectura de la biblia en los Centros Escolares creyendo que eso resolvería el problema de raíz.
Es evidente que la historia nos dibuja una realidad que no se debe obviar para no continuar haciendo más de lo mismo y sin ningún fruto positivo. Es por ello que se insiste en que la nueva política criminal debe estar orientada a la adopción de una voluntad y posición política que permita tomar decisiones efectivas y eficaces sin pensar en que se van a dañar intereses económicos y políticos de unos cuantos, que son los menos y no los más; también se vuelve imperativo organizar a la población para fortalecer la correlación social. Se necesita avanzar con celeridad, también, al establecimiento de una verdadera justicia social y económica que haga viable y posible la erradicación de la marginación y exclusión.
Agrégase adicionalmente el tan anunciado y publicitado “Estado de Derecho” haciendo hincapié en la recuperación de la institucionalidad del Estado a través de toda su estructura, pero con mayor énfasis en lo que respecta al sistema judicial, el ente fiscal, policial, entre otros, para que su papel, su rol, sea más efectivo y vaya recuperando la confianza de la población.
Dicha política criminal debe partir de una premisa fundamental: la mejor forma de contrarestar la criminalidad y la delincuencia en el país, es la prevención y la inversión social.
En esta premisa debe fundamentarse el eje central de acción para contrarestar uno de los problemas ubicados en primer lugar y que ha puesto en vilo al conglomerado social salvadoreño.
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