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El escenario donde hoy se libra la lucha ideológica, es en el ámbito político electoral; por tanto, la batalla de ideas debe librarse a todo nivel, en todo lugar, en todo momento y en cada espacio disponible para desmentir los argumentos detractores de la derecha.

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martes, 14 de septiembre de 2010

La celebración de la Independencia en El Salvador. El Tema de las Cachiporras.

REFLEXIONES HISTÓRICAS, ECONÓMICAS, POLÍTICAS, SOCIALES Y PEDAGOGICAS

La celebración de la Independencia en El Salvador
El Tema de las Cachiporras

Fredi Orlando Quintanilla Henríquez
14/09/2010
frediqh@yahoo.com


Mucho ha dado de qué hablar el tema de las cachiporras, luego que la Primera Dama de El Salvador anunció que para las celebraciones de la “independencia patria” no habría participación de ellas por ser denigrante para la mujer, entre otras cosas. Lo escrito a continuación, son algunas valoraciones sobre ese tema, lo cual tiene el propósito de generar cultura y no subcultura



No se llega a la verdad, sin recurrir a la historia.

Cualquier fenómeno de la realidad que se desee analizar, obliga a quien escribe a remontarse a la historia para descubrir la verdad de los acontecimientos presentes.

En los últimos días del mes de julio e inicios del mes de agosto del año 2010, ¡¡¡sonó la alarma en El Salvador!!!… por primera vez, la Primera Dama de la República de El Salvador anunciaba que para el presente año en los diferentes desfiles a celebrarse en todo el país en ocasión de “festejar la independencia patria”, no iban a contar con cachiporras por ser denigrante para las niñas y jóvenes que participan de ello.

Frente a tal noticia, los medios de comunicación al servicio de la burguesía y, la burguesía misma, pusieron el grito en el cielo. Hubo gente común que se pronunció también en contra e hicieron una gran alharaca , prepararon materiales cibernéticos (diapositivas) que circularon en el internet, algunas de las cuales eran pura charlatanería en contra de las preferencias sexuales y cuya connotación era justificar la participación de las cachiporras en los desfiles, lo cual se circunscribía a una valoración más emocional-sensacionalista, que histórico-cultural. Pero hubo otras que valoraron que la decisión era correcta.

El fenómeno de la no participación de cachiporras apareció sorpresivamente y de la misma forma, aparecieron los comentarios, señalamientos, perjuicios y prejuicios y de todo un poco o mucho. El tema terminó llamando la atención de la población e hizo que la prensa escrita, radial, internauta y televisiva, vendiera más publicidad. Al final, la decisión del Sr. Presidente Mauricio Funes fue postergar, hasta el año 2011, la disposición.

Los comentarios, análisis, interpretaciones y todo lo que publicitariamente salió a la luz pública, lo hicieron con diferentes enfoques. Algunos puntualizaban en el tema de género y el feminismo, argumentando que se utiliza a la mujer como objeto sexual; otros, en el tema de las tradiciones, costumbres y “cultura”. Los hubo otros que argumentaron que las niñas y jóvenes deben mostrar sus “virtudes” y habilidades; otros, opinaron que los desfiles perderían interés para la población y, algunos, consideraban que el problema de los abusadores o violadores sexuales que existen en el país, no lo son porque la mujer muestre sus dotes físicos, sino, como condición aberrante de su estado mental psicosexual.

Pero muy pocos aportes se dieron desde el conocimiento de la historia, lo cual denota una incipiente cultura y noción de las raíces históricas del fenómeno que fue noticia y que creó la alharaca a la cual se ha hecho referencia en líneas precedentes.

¿Pero qué lección, moraleja o experiencia deja esa disposición postergada por el Ejecutivo a un año plazo? ¿Qué provecho se puede sacar del tema de las cachiporras? Estas preguntas irán teniendo respuestas en la medida que se interne en la lectura.

En primer lugar, el fenómeno de las cachiporras deja en evidencia algunos elementos que se abordan en este artículo:

1. El desconocimiento de la gente de su propia historia, lo que hace ineludible para los efectos de este artículo, partir de la premisa que…“No se llega a la verdad, si no es recurriendo a la historia”;

2. Que buena franja de la población en El Salvador refleja poca cultura al llamar cultura a algo que no lo es;

3. Que la enajenación y la alienación de la conciencia que provocan los medios masivos de comunicación (a través del inconsciente colectivo), juega su papel importante en la dominación de los pueblos;

4. Que se celebra una “independencia” que nunca lo fue; al menos para el aborigen indígena, el campesino, el obrero, el artesano, el empleado y el trabajador, que mayoritariamente son los que hacen acto de presencia en los desfiles y ponen a la disposición sus ínfimos recursos para que sus hijas e hijos participen de las susodichas “fiestas patrias”;

5. Eso hace pensar que los mismos que salen a las calles el 15 de septiembre a celebrar la “independencia ”, lo que en verdad celebran es su esclavitud y dominación histórica por parte de una clase pudiente, “noble”, de “linaje puro”, burguesa y oligarca que en algunos tramos de la historia les ha asesinado y masacrado en otros desfiles patrióticos (marchas) realizados en contra de la explotación, fraudes electorales, violación a los derechos humanos e injusticia social.

6. La fiesta en alusión es para los criollos representados en las imágenes de los próceres y de los que, con el correr de los años, se convirtieron en sus herederos a fuerza de fuego y sangre arrebatando las tierras de los pobres y convirtiéndose en los ricos de hoy.

7. Que el país está lejos de construir verdadera cultura haciendo desfiles de corte militar e implantando ideas banales en el consciente, subconsciente e inconsciente de la población con la etiqueta de costumbre, tradición o cultura.

Fragmentos de la Historia…

Según la historia, Cristóbal Colón “descubrió” América en el año 1492. Aunque antes de él, América había sido descubierta y habitada por los pueblos aborígenes indígenas, pero el enfoque de los libros con historia salvadoreña o latinoamericana escrita por historiadores de corte burgués, no lo plantea así; tampoco expresan en su historicismo que lo que se conoce como “conquista” lo que en verdad ocurrió fue una invasión, cuyo significado real es el del despojo, esclavitud, explotación y muerte de la raza aborigen.

Todo ese proceso de barbarie contra la raza indígena se suscitó con la incursión de Pedro de Alvarado y su ejército en 1524 y, a fuerza de sangre y fuego, arrebataron las tierras de los que la habitaban de manera natural. Desde ese entonces hubo una descomposición y desnaturalización de la tenencia de la tierra… ¿Y quiénes se fueron apropiando de ella? ¡¡¡Los españoles invasores!!!... quienes con el correr de los años fueron dando en heredad “sus tierras” teñidas con sangre indígena a los criollos nacidos en territorio que hoy es salvadoreño, realidad que se extendió con las mismas características por toda América Latina.

Pero… entonces, los criollos (conocidos en nuestra realidad actual como próceres), a raíz de no tener los mismos privilegios otorgados por la Corona Española como: cargos públicos, comercialización y exportación de productos, linaje, entre otros, se unieron al pueblo indígena que rechazaba el excesivo cobro de impuestos (alcabala), la esclavitud, la explotación y el despojo; exigiendo además, su anulación.

Es a la sazón que surgen los movimientos libertarios de las masas, los que fueron aprovechados por los criollos para liberarse ellos de la opresión y marginación que les imponía el peninsular y no para liberar a los aborígenes indígenas. De ahí que, lo que se ha tenido siempre, es una pseudoindependencia que data desde el 15 de septiembre de 1821, fecha en que se proclamó y se firmó el acta de “independencia” de cinco países centroamericanos: Guatemala, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y El Salvador; sin embargo, los indígenas salvadoreños continuaron en condición de esclavos en las grandes haciendas propiedad de varios próceres, de los cuales se agregan algunos datos en los siguientes párrafos y, una interrogante para la reflexión: ¿Cómo explicar entonces, que la abolición de la esclavitud, según algunos documentos elaborados por historiadores, se dio hasta 1824, 3 años después de la “independencia”?

Todo apunta a considerar que el pueblo salvadoreño ha estado envuelto en una historia acomodada por escrito, enseñada en las aulas escolares y ejemplificadas con actividades patrias, para beneficio de una clase social pudiente y dominante…la burguesía.

Es así la historia, ella misma lo delata porque la verdad tarde o temprano sale a la luz con todo su esplendor. En tal sentido, la expresión popular que dice: “la mentira tiene patas cutas, por eso la verdad siempre la alcanza”, termina teniendo una gran autenticidad.

Considere la siguiente información en alusión a lo que se cita en párrafo anterior:

José Matías Delgado era dueño de la hacienda Buena Vista que tenía un total de 24 caballerías equivalentes a 1,536 manzanas de tierra.

Manuel José Arce era poseedor de 4 haciendas: La de nombre Chanqueso ubicada en San Salvador y con 24 caballerías equivalente a 1,536manzanas; la otra llevaba por nombre San Lucas, ubicada también en San Salvador, con 63 caballerías (4,032 manzanas); otra hacienda era conocida como San Diego (San Salvador), con 15 caballerías equivalente a 960 manzanas de tierra; y la última (San Lucas), ubicada en San Juan Opico, con un total de 80 caballerías (5,120 manzanas). En total, Manuel José Arce era acreedor de 11,648 manzanas de tierra.

José Simeón Cañas era dueño de la hacienda Jalponguita, Zacatecoluca, con 27 caballerías equivalente a 1,728  manzanas.

Juan V. Villacorta, poseedor de la hacienda San Lucas, departamento de  Usulután, tenía 14 caballerías que equivalían a 896 manzanas de tierra. También era dueño de la hacienda San Antonio, Zacatecoluca, que contaba con 17 caballerías (1,088 manzanas). En total era dueño de 1,984 manzanas de tierra salvadoreña.

Isidro Menéndez, otro de los ilustres, era dueño de la hacienda Pajonal, ubicada en Metapán, Santa Ana, que tenía la cantidad de 85 caballerías (5,440 manzanas).

Una caballería es una medida agraria equivalente a 64 manzanas de tierra, porción que era otorgada de los despojos que fueron objeto los aborígenes indígenas, a los "caballeros" conquistadores y colonizadores.

En total, eran 22,336 manzanas de tierras concentradas en 5 personas, algunos de ellos muy reconocidos como próceres. (Fuente: Dalton, Roque: “El Salvador. Monografía”. Editorial Universitaria, San Salvador, año 1979, página 47).

Observe que, Manuel José Arce, primer Presidente de El Salvador entre 1825 y 1829 (4 años después de la “independencia”), era propietario de 4 haciendas que en total sumaban 182 caballerías, lo que era equivalente a 11,648 manzanas de tierra. ¿Tenía él un por qué luchar por la independencia?

Los datos son más que evidentes y no hay que perder de vista que esa tierra fue la que se le arrebató y despojó a los indígenas aborígenes en nombre de la Corona Española. ¿Cuál es entonces la independencia que se celebra? ¿Es la independencia de los pobres, de los descalzos, de los desnudos y de los tantos hambrientos que hay en El Salvador?... ¿O acaso es la celebración de la independencia de los poseedores de la tierra – como principal medio de producción de riquezas – obtenida por la vía del despojo y a fuerza de fuego y sangre derramada de los indígenas, y a quienes la Corona Española no les daba mayores privilegios políticos y económicos?

Los datos deben permitir hacer juicios de valor más próximos a la verdad, objetividad y cultura histórica porque, a lo mejor, la discusión alrededor del tema de las cachiporras termine siendo cosmético e insustancial si y solo si se considera, que de la historia misma se deriva que los desfiles al estilo militar que se realizan cada 15 de septiembre en ocasión de celebrar las “fiestas de la independencia patria”, no debieran existir por la farsa que representa, aunque no se puede ni se debe dejar de reconocer que hubo próceres, como Pablo Castillo – quien era mestizo, no criollo – que sí luchó por la verdadera causa de los esclavos y aborígenes indígenas, pero que no se le da tanta pompa como a José Matías Delgado y Manuel José Arce en el marco de la celebración de la independencia.

Esto denota que los españoles no solamente impusieron a los aborígenes y mestizos y a su raza descendiente, la religión católica y el lenguaje, sino, también, los desfiles de corte militar para celebrar “sus victorias” y su liberación de los peninsulares ibéricos.

Pero… ¿Cuándo y por qué es que aparecen las cachiporras?
La historia que aparece a continuación sobre el tema en comento, es poco conocida. Apareció publicada en el Diario Co-latino y, para efectos de respetar a su autor- escritor, lo anexo tal cual fue divulgado.

Lunes, 09 de Agosto de 2010

Cachiporristas guanacas


Antecedentes inmediatos. Diciembre 14, 1948. El presidente Salvador
Castaneda Castro, alias: Mica Polveada, es desbarrancado del poder por
medio de otro cuartelazo o golpe de Estado.


Otro directorio cívico-militar —de entre tantos en 190 años—, convoca
a elecciones caricaturescas. Septiembre 14, 1950. Se apoltrona en
silla presidencial un sujeto apodado Cuchumbo, ex integrante de aquel
directorio recién mencionado, mayor o coronel del también
caricaturesco ejército nacional de entonces. El nombre de pila del tal
Cuchumbo era Óscar Osorio (1950-56). Entre tantos miembros de su
gabinete gubernamental figuraba alguien de apellido Salazar.

Por supuesto: para esta gente, siervos de ladrones oligarcas, el 14
de diciembre de 1948 significaba el día de la “revolución salvadoreña”
jajajajajá; tan importante o más que el trillado 15 de septiembre:
día de falsa independencia centroamericana de la corona española.

*****OoO*****

LAS CACHIPORRISTA. El ministro Salazar (¿Mario Héctor?), ideó, sugirió
e implementó las festividades patrias a fin de conmemorar y celebrar
tan fatuo cuartelazo. Para diciembre de 1951, dispuso montar, con toda
parafernalia posible, el desfile capitalino y capitalista de la
cacaraqueada seudo revolución. Para tal efecto, el número
extraordinario programado y propagandizado por medio de prensa escrita
y radial, era la marcha “espectacular” de un número considerable de
jóvenes mujeres estadounidenses con residencia en Miami, Florida,
llamadas ¿Dolly Sister?, traídas ex profeso con gastos redondos
pagados; más compensaciones monetarias privadas a cada una, que sólo
Salazar y Cuchumbo conocieron su monto; pero no había problema de
liquidez, porque el “grano de oro” estaba en el Olimpo extranjero,
pues el quintal oro valía ¢1,200ºº (u$480); mientras, el oligarca
mañoso pagaba al cortador la ridícula suma de ¢18ºº por cada quintal
oro recogido.

Dicho desfile iniciaría en cercanías al parque Cuscatlán, para
terminar frente al portón principal (oriental) del Palacio Nacional,
donde Osorio y compañía se auto alabarían por aquella asonada de hacía
exactos tres años. De 09:00 hrs a 11:00hrs, capitalinos no
capitalistas, más gente fletada cuales reses en camiones nacionales
desde el interior del minúsculo país, se deleitarían mirando marchar a
“dolly sister” al compás de orquesta o banda de guerra traída expresa
por ellas mismas; pues nuestros trompudos y haraganes músicos
regimentales, no eran dignos de confianza para aquellos “prudistas”
des-gobernantes (del partido electorero PRUD ahora PCN).

A fin de evitar seguros desórdenes callejeros montados por machistas
guanacos o plebeyos, contingentes gubernamentales de seguridad pública
fueron apostados a lo largo y ancho de toda la estrecha ruta de
antemano trazada: Calle Rubén Darío hasta entronque con Avenida
Cuscatlán, para luego virar a la derecha y, a 11:00hrs exactas, estar
frente a padrastros de la patria, al capataz pro oligarcas y a
abogadillos con ínfulas de magistrados en corte suprema de injusticia.

Aquellas mujercitas, rebajadas a mujerzuelas cachiporristas gringas
por proxenetismo capitalista, —similar al fulano Olano, rufián de
rufianes al traficar con señoritas guanacas aspirantes a miss
universo—, luciendo lujosos pero repugnantes e insultantes trajes,
medio cubrían: troncos con partes pudendas o púdicas ; con botas
blanquecinas cubriendo _ de piernas o pantorrillas; con copetes de
cacatúas mamarrachas cubiertos por yelmos quijotescos modernos y,
empuñando sendos bastones engalanados con flecos: bastón llamado
cachiporra.

Delante de estas inocentes mamarrachas pintarrajeadas hasta en los
sobacos, iba tocando marchas militares la banda de guerra yanqui ya
mencionada. Por fortuna, diciembre es mes benigno en ciudad capital
salvadoreña; por eso, no había copioso sudor que las des
pintarrajeara, ni viento impertinente para volarles al carajo el yelmo
y en seguida descopetarlas.

Amaestradas cuales yeguas o potrancas peruanas de paso, sin ellas tan
siquiera sospecharlo, hacían malabarismos y contorsiones aceptables;
dejando boquiabiertos a campesinos y citadinos, quienes creían que
esas hembras con cinturitas de avispas, glúteos, muslos y piernas
concordantes con catálogos de costureras, eran extra terrestres o
divinas; no obstante, a pesar de enorme vigilancia dada por cientos o
miles de: guardias nacionales, policías de Hacienda, policías de línea
más detectives y choriceros municipales; jóvenes y adultos,
alebrestados por sus fluidos testosterónicos y sus machismos atávicos
o bíblicos, se infiltraban hasta ellas para, por lo menos, manosearles
bustos, glúteos y caderas; pues, tanto cuilios y soldados, al no poder
ellos hacer lo mismo, se hacían del ojo pacho con aquella plebe
concupiscente.

Por no haber aún tv en El Salvador, solo radiodifusoras encadenadas
por mandato oficial obligatorio, una docena de locutores radiofónicos
se turnaban cada 20mins, desplazándose de un lugar a otro en el
trayecto señalado, para narrar, atragantados, el paso apoteósico de
aquello nunca visto. Entre esos locutores, muchos recuerdan a:
Guillermo “Albertico” Hernández, Miguelito Álvarez, Francisco Medina
Funes, y Roberto Castaneda. Esta payasada malinchista de Cuchumbo
Osorio se repitió durante 4 años consecutivos, restantes de su sexenio
programado. El “pueta” José María Lemus, sucesor del Cuchumbo, la
descartó, quizás porque el grano de oro se volvió grano de cobre o
latón. Entonces, escuelas públicas, colegios particulares,
—exceptuando al Instituto católico Betania de Santa Tecla—, se dieron
a tan innoble tarea de imitar, durante sucesivos años hasta el recién
pasado 2009, a las señoritas gringuitas o súbditas del “tigre de
papel”.

*****OoO*****

Si alguien pudiese aumentar un poco más a estos verídicos relatos,
sucedidos cuando este cronista aún era niñito “escuelero”;
salvadoreños menores de 50 otoños, en especial jóvenes y adolescentes,
estarán agregando un capítulo medio interesante a sus memorias
históricas; pues estas historietas, entre tantas, no han sido
registradas en falaces historias oficiales. Entonces, concluiremos:
dichas cachiporristas gringas extorsionadas por proxenetas mafiosos,
cuyo paraíso terrenal estaba en la Cuba de Batista, de Truman y de
Dwight D. Eisenhower , llamadas dolly sisters o de otras maneras,
significaron y significan Cero en nuestro auténtico folclor.

Por eso causa pena ajena que ignorantes al respecto, se rasguen
vestiduras queriendo defender lo indefendible; porque ellos, cuales
peones descalzos del neoliberalismo, quieren seguir corrompiendo o
destruyendo nuestras seculares buenas costumbres.


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" Cristo nos invita a no apoyar los desfiles con cachiporras".

Autor: P. Clemente González

A juzgar por la narración histórica, elocuente y con mucho jolgorio de don Clemente González, es lógico afirmar y reafirmar la carencia de información auténtica en los libros de historia como lo cita el autor. Por supuesto que esa historia no se encontrará en los libros escritos por autores de corte burgués porque sería un atentado a sus intereses políticos y económicos.

Otro elemento que es vital incorporar en el análisis es lo relativo al desarrollo cronológico de los hechos. Si la “independencia” se firmó el 15 de septiembre de 1821, al 15 de septiembre del año 2010 se celebrarán 189 años… ¿Pero en qué año aparecen las cachiporras? Según la historia narrada por don Clemente, esto comenzó en 1951 – y no en el marco de las fiestas patrias – sino, como un artilugio de la tiranía militar del momento para celebrar el golpe de Estado impuesto a Salvador Castaneda Castro. Pero no fue, sino cuatro años después (1955), ante la decisión de José María Lemus, de suspender ese tipo de prácticas, que los centros educativos por imitación – transculturación, comenzaron a presentar a sus cachiporras. Significa entonces que la existencia de las cachiporras data desde 1955 hasta el año 2010, es decir, tienen 55 años de existencia “por imitación-transculturación”, no por cultura propia.

Si restamos de los 189 años de “independencia” que están por celebrarse, los 55 años que tienen de existencia las cachiporras, son más los años donde no han participado (134).

De esa experiencia narrada podemos concluir que, las quejas y reclamos de muchos y muchas, los comentarios absurdos, la elaboración de diapositivas banales y enviadas a través de medios virtuales (internet) sin ningún valor propositivo y educativo, entre otras cosas, no son más que el reflejo de la ignorancia de muchas y muchos salvadoreños, razón por la cual se cae en la defensa de algo que es indefendible; se alega cultura, tradición o costumbre, de algo que no es propio de El Salvador y que tiene el significado de transculturación e imposición con propósitos de alienación y enajenación de la conciencia de la gente.

Cabe en el análisis también, la interpretación de lo que en términos económicos significa la celebración de las “fiestas patrias”. Para dicho desfile, los Centros Escolares, los estudiantes y los padres de familia, se ven en la obligación de comprar instrumentos para la banda de paz – que otrora fueran conocidas como bandas de guerra, porque realmente eran utilizadas en época de conflagraciones para dar la asonada para emprender las batallas –.

Los gallardetes, banderas, escudos, uniformes, trajes (para cachiporras, miembros de bandas, y otros/as), quepis al estilo militar, corbatas, guantes, botas, baquetas y un extenso etcétera, hacen posible que se acelere la economía depresiva que tienen las empresas y el comercio formal e informal.
Pero luego de las “fiestas patrias”… ¿Cómo queda la economía familiar? Muchas familias quedan con una economía gastada y endeudada, con tarjetas de crédito saturadas de deudas y muchas sin lo elemental para la subsistencia. Eso indica que todo es negocio, que la celebración de la pseudoindependencia se convierte en el centro de atención por sus réditos comerciales para los que obtienen beneficios directos en términos económicos. ¡¡¡Cómo no iban a protestar los empresarios y comerciantes si se les estaban tocando sus intereses de acumulación de riquezas!!!

La conclusión final a la que se puede llegar es que: la susodicha celebración de la independencia, desde los ángulos que se le analiza en este artículo, es un chantaje mediático, económico, libertario, educativo, cultural, histórico, político e ideológico.

De lo anterior se deriva la necesidad de hacer del conocimiento – al magisterio nacional – del significado real que tiene el desfile que se celebra cada 15 de septiembre, con el propósito de no continuar siendo pieza útil del sistema capitalista imperante reproduciendo culturas farsas que terminan beneficiando los intereses económicos y políticos de dominación y enajenación del pueblo por parte de la burguesía.

El Sr. Presidente Mauricio Funes y su Esposa quedan invitados y obligados a cumplir con su decisión de la no participación de las cachiporras el próximo año 2011 para sentar un precedente y un cambio que, aunque minúsculo en el tema de la celebración de la “independencia” por los suficientes argumentos existentes, dará pasos hacia la transformación de la sociedad que actualmente tenemos de forma paulatina.
Siempre habrá detractores que aprovechando la coyuntura querrán sacar raja política porque se les tocan sus intereses; pero consideren lo que Don Quijote de la Mancha le dijo a Sancho Panza cuando este lo interpeló diciéndole: “Don Quijote… ¿Y por qué los perros ladran? A lo que Don Quijote respondió: es señal de que vamos cabalgando”.

Existe la necesidad de educar verdaderamente a la población, lo cual es contrario a la alienación y enajenación. Ese es el reto…ese, el desafío.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Valoraciones sobre el paro del Transporte Público en El Salvador.

Entre el día martes 7, miércoles 8 y jueves 9 de septiembre del corriente año, los empresarios de buses entraron en un paro nacional al transporte público luego de ser amenazados, supuestamente, por las maras y pandillas de la MS y la 18, en represalia por la aprobación de la Ley contra las maras y organizaciones de exterminio.

Pero...¿Qué se puede pensar que hay de fondo? Es probable que estén sucediendo dos cosas. En primer lugar, se puede creer que hay fuerzas extrañas - que no son tan extrañas - que están manipulando a los mareros y pandilleros para que generen zozobra en la población, desestabilización al Gobierno de Turno y antipatía contra el mismo Partido Político que lo representa, el FMLN.

En ese marco, puede considerarse que la inaceptable visita del golpista hondureño de apellido Micheletti en tierras salvadoreñas y auspiciada por gente de derecha, haya tenido como propósito compartir la experiencia golpista en Honduras y proporcionar algunas sugerencias-lineamientos que permitieran la construcción de condiciones subjetivas en la población (inconsciente colectivo) para ir fraguando y preparando el terreno para un posible golpe de Estado en El Salvador.

Si la reflexión expuesta no se distancia de la realidad, tendría sentido todo el montaje mediático maquiavélico desarrollado por la derecha en los diferentes medios de comunicación al señalar y tildar de "incapaz" al Gobierno del FMLN en el manejo de la cosa pública, a lo cual se suman, por supuesto, otros hechos como la aprobación del Decreto 411 que pretendía obligar a los maestros en los Centros Escolares a leer la biblia por el margen de 7 minutos y hoy, el paro de transporte.

Desde esa perspectiva, todo apunta a que lo que se busca es generar desestabilidad al actual Gobierno para que el concepto de "incapaz" caiga como anillo al dedo para justificar un posible golpe de Estado "técnico", de manera que lo mediatico en términos de comunicación social a través de los medios masivos, hagan su efecto en la población en un contexto golpista para que lo digieran como "un mal necesario" y para evitar que el pueblo proteste y se alce en lucha titánica contra los posibles golpistas.

Otra valoración que puede hacerse es que el Gobierno actual está apretando adecuadamente las tuercas y está reduciendo los márgenes de maniobra de las bandas organizadas, entre las cuales están las pandillas, los mareros, crimen organizado, cárteles de la droga y que, frente a tal situación, están reaccionando abruptamente para medir fuerzas.

Si esto está también próximo a la realidad, o es la realidad en sí misma, significa entonces que las medidas y la política criminal definida por el actual Gobierno están apuntando al centro del tiro al blanco; es decir, están en lo correcto y, si esa es la verdadera realidad, el Gobierno del FMLN debe seguir avanzando, la población organizándose y manifestándose en contra de los detractores y desestabilizadores que se ocultan cual fantasmas escudándose en las maras y pandillas.

La justicia, por su cuenta, debe seguir persiguiendo, capturando, procesando y penalizando a los verdaderos delincuentes ocultos en la oscuridad, en el poder económico y en el poder político. Y debe hacerlo por que es una necesidad urgente para sentar precedendes, para desarraigar la impunidad y para generar confianza en la población.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Reflexiones sobre la Obligatoriedad de la Lectura de la Biblia en los Centros Escolares

 
Cuando la sociedad está en crisis, sus instituciones también entran en crisis. 
16/07/2010 
Pedagogo: Fredi Orlando Quintanilla Henríquez

Reflexiones.
1. Los hechos que cotidianamente se van suscitando y de los cuales el ser humano no se puede abstraer, ameritan reflexiones para ir dibujando y analizando los oscuros caminos por donde transita la historia de El Salvador en materia política, social y económica.

2. En razón de esa premisa, se escriben algunas ideas derivadas de las preocupaciones surgidas en la conciencia ante las decisiones que los mal llamados padres de la patria, los diputados y diputadas de la honorable Asamblea Legislativa, y con puntual señalamiento, los miembros de las fracciones de los partidos de derecha: ARENA, GANA, PCN y PDC, quienes recientemente aprobaron un Decreto Legislativo para legalizar y volver obligatoria la lectura de la Biblia por el margen de 7 minutos en los Centros Escolares los 200 días que contempla el año lectivo, creyendo que será la panacea que resolverá el caos y la situación de violencia y delincuencia que azota al país.

3. Olvidan, o más bien dicho, ocultan u obnubilan, que la situación de crisis delincuencial y de violencia existente en el país tiene a su base las injusticias que se han venido cultivando, incrementando y propagando por largos años en los que, la clase dominante, la burguesía, ha tenido el control estatal, lo que trae a cuenta que lo que hoy se recoge no es más que la cosecha de lo sembrado por ellos mismos.

4. Además, pretenden irónicamente que el acto de fe en los escolares sea adoptado por Decreto Legislativo para lograr en ellos sumisión, adormecimiento y manipulación, elementos claves que la religión ha tenido como propósitos esenciales desde tiempos inmemorables para mantener el estado de cosas y, para que los que ostentan el poder económico y político no vean y no tengan en un pueblo consciente, pensante y reflexivo de la realidad, una verdadera amenaza de sus intereses.

5. En tal sentido, educación y religión, como componentes íntimos de la superestructura (aparato ideológico del sistema burgués), seguirán cumpliendo con el papel alienante de las masas en el país para que los capitalistas, con todas sus empresas, industrias y las extremadas comodidades de vida que llevan a costa del trabajo impago del obrero, el campesino, el trabajador, el proletario, perduren sin ningún hecho que les interrumpa su “paz burguesa” anquilosada en la explotación del pobre.

6. Esas reflexiones escuetas en los párrafos que anteceden, son las verdades que a los escolares no se les hace del conocimiento; tampoco se les pone al descubierto el porqué de su pobreza, sus abundantes necesidades, sus condiciones precarias de vida material y todo lo que adolece la gente que subsiste en condiciones de pobreza extrema y relativa. Al ocultar esa realidad, se inhibe el desarrollo de la conciencia social y, al adormecerla, se crea un estado psíquico en el sujeto que lo condiciona a aceptar esa realidad como deseo y establecimiento propio de un ser supra natural contra el cual no puede operar su voluntad, conocimiento e ímpetu para transformarla.

7. En lo anteriormente planteado es que ha centrado su atención la religión y, durante los años críticos de la “Guerra Fría” entre Este y Oeste (Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas, URSS, y Estados Unidos) el imperio la culturizó a lo largo y ancho de toda Latinoamérica que se alzaba en efervescencia social por las injustas condiciones de vida a las que estaba siendo sometida la clase pobre y explotada, condición que se ha mantenido inalterable por toda una larga historia desde el mal llamado descubrimiento, lo que en verdad fue una invasión y no conquista y la vil colonización extranjera, lo cual se introdujo a fuerza de esclavitud, represión, sangre y fuego, y que aún pervive entre los pueblos Latinoamericanos.

8. Surgieron entonces, como proyecto contrainsurgente, las iglesias evangélicas que se extendieron con celeridad por América Latina y que hoy tienen mucha presencia y una gran influencia más descaradamente en el ámbito político, aún cuando se denominan apolíticas.

9. Casos patéticos quedaron en evidencia en El Salvador en tiempos de campaña electoral, donde muchos pastores evangélicos hicieron maniobras conforme soplaban los vientos para sacar provecho de ello.

10. Pero no solamente es eso lo que puede reflexionarse. Hay que agregar que la Constitución establece que El Salvador es un Estado laico, cuya data es proveniente desde el siglo XIX y en donde, si bien es cierto se garantiza el libre ejercicio de todas las religiones (Art. 25 de la Cn.), se violenta el principio de libertad de elección porque, los niños y niñas se verán sometidos, por Decreto Legislativo, a escuchar las diferentes interpretaciones de la Biblia que sus profesores hagan, durante el tiempo que figuren como estudiantes activos en los diferentes Centros Escolares; aparte que la escuela actuará como sustituta de las instituciones creadas para tal fin.

11. Y son muchas las denominaciones religiosas que se han propagado por todo el país y, aunque centran su ritual religioso de fe en la lectura de la Biblia, las interpretaciones mismas de ese histórico libro son diversas. De ahí que en el tema de la fe y la salvación, adoptan diversos caminos para su obtención. Cada secta tiene su propia doctrina y su propia estructura organizativa.

12. Por ejemplo, en unas se prohíbe beber café, comer mariscos y otra clase de productos; en otras denominaciones se exige el uso de atuendos (vestuarios) que le identifican puntualmente de otras sectas; y mientras que unas permiten el uso de alhajas en los dedos de las manos, orejas y vestuarios de acuerdo a la moda juvenil, otras, en cambio, lo impiden. Hay iglesias evangélicas que por doctrina religiosa se oponen a la transfusión de sangre cuando uno de sus fieles está en estado agónico y, aunque peligre su vida, su postura religiosa en nombre de la fe, permanece férrea. Y su consuelo, lo que les da esa certeza y fortaleza es que, en el cumplimiento de su creencia religiosa, está la seguridad de su salvación espiritual, aunque su vida material se esfume de este mundo terrenal.

13. Las hay otras cuya concepción está arraigada a que el sábado es para Dios y que, por lo tanto, no debe hacerse nada que no sea el ritual religioso en nombre de su Dios. Otras buscan la salvación del ser humano de la esclavitud que le genera el opresor. Su evangelio es un mensaje de compromiso con los pobres, con los excluidos y maltratados por el sistema injusto impuesto por los opresores y represores (teología de la liberación) y otros, a pesar de pertenecer a la misma denominación religiosa (católica), lo desaprueban (conservadores), y dan un mensaje conforme a los intereses de la clase dominante y explotadora.

14. Y ese panorama descrito en párrafos 11, 12 y 13, ¿no lo habrán reflexionado los “padres de la patria”?. ¿No se habrán puesto a pensar que en los diferentes Centros Escolares existentes a lo largo y ancho de El Salvador, hay profesores y profesoras de las distintas denominaciones religiosas cuyos rasgos y/o características más visibles se describen? ¿Y no se habrán puesto a pensar que cada quien y cada cual, desde su concepción de fe y salvación y, de la interpretación que de la palabra escrita en la Biblia hagan, será el enfoque que harán en los Centros Escolares a los estudiantes? ¿Qué clase de individuo se estará formando en los centros educativos de cara al futuro? ¿No será que los niños y las niñas saldrán más confundidos cuando en su ascenso de nivel escolar pase por diversos profesores y profesoras con distinta concepción religiosa, recibiendo de éstos una interpretación diferente?

15. ¿Y qué decir de la actitud que los padres de familia adoptarán cuando se enteren que el profesor o profesora que sus hijos tendrán, pertenece a una iglesia diferente a la de ellos? ¿Habrán reclamos o visitas a los Centros Escolares por parte de los padres de familia para conminar a los profesores a someterse a cierta doctrina religiosa, o a solicitar que no se les hable a sus hijos sobre “imágenes inertes”, como suelen expresarlo despectivamente los creyentes evangélicos? ¿No será que esto puede llevar a mayor nivel de conflictividad?

16. Si las anteriores preguntas se las hicieron los Sres. Diputados y Diputadas de derecha, y si consecuentemente advirtieron el desorden psíquico, conceptual, religioso y espiritual que lo mismo provocaría en la niñez, no quedaría otra opción más que la de pensar que es una maniobra política de las tantas que la derecha está acostumbrada a hacer para poner en vilo los gobiernos cuando es la izquierda la que gobierna.

17. En lo expuesto no hay que perder de vista que quien administra el Ministerio de Educación es un histórico referente y líder político del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional – Salvador Sánchez Cerén – uno de los Ministros mejor evaluados en el primer año de gobierno con una calificación de 8.6 por su empuje y contribución de llevar bienestar a las familias más pobres con programas insignias como la entrega de útiles escolares, zapatos, uniformes, alimentos, computadoras, entre otros; factores que nunca figuraron en los gobiernos de derecha enquistados en períodos gubernamentales anteriores y que el voto de la gente en el año 2009, permitió su expulsión del ejecutivo.

18. Podría presagiarse, que hay toda una intención de fondo de socavar la imagen de justicia que el Vice-Presidente de la República y Ministro de Educación ad-honorem, va construyendo sobre la base de sus acciones basadas en principios y valores revolucionarios que le han caracterizado por toda una trayectoria histórica de lucha a favor de los pobres y, por consecuencia lógica, en contra de los ricos.

19. Indudablemente que la religión no libera, por el contrario, esclaviza, si su orientación de fe e intención de fondo no obedece a la real liberación de la explotación y enajenación del pobre, que es el que mayormente sufre las consecuencias de marginación, exclusión y explotación y por los cuales, según la Biblia, murió Jesús.

20. Esclaviza el pensamiento del ser humano haciéndole creer que un ser todo poderoso, omnipotente y celestial, será el que le dará la gracia de la salvación y que proveerá, en el más allá, en el cielo y la gloria, lo que aquí en la tierra no le sea posible alcanzar. Pero esa gracia y salvación no se alcanza si no es a condición
previa de ser sumiso, conforme, tranquilo, pasivo (no violento) y libre de todo pecado mundano, lo cual juega a favor de la paz burguesa aunque la paz proletaria esté permanentemente interrumpida por el hambre y la miseria como consecuencia de la explotación y vejación que le provoca el sistema burgués.

21. El pobre, que no solamente es pobre porque no tenga el sustento diario, sino, porque no posee el conocimiento y el bagaje cultural que le permita tener una concepción materialista científica del mundo por la exclusión y marginación a que ha sido sometido históricamente de la educación política, liberadora, dialógica, consciente y consecuente con su realidad y la transformación de ésta, adopta como una verdad absoluta e invariable lo que la iglesia, el pastor y la Biblia le transfiere.

22. Y en todo este entretejido político, se esconde una doble moral. Los mismos que han hecho la propuesta y aprobado el Decreto Legislativo (diputados de derecha) no tienen ni la mínima solvencia moral para pretender, por la vía de la lectura de la Biblia, transformar en la sociedad lo que en ellos mismos no son capaces de transformar.

23. Y es que el tema de la delincuencia y la violencia siempre la observan en la otra orilla del río por donde corren los de pies descalzos porque la culebra de la justicia les persigue o debe perseguir para picarlos; y dejan de ver, en la orilla donde ellos se encuentran, que ahí están los cocodrilos más gordos e intocables y que, por tal razón, la justicia no se tira al río para atraparlos porque de ser así, éstos la devoran, la aniquilan, le amarran más fuertemente el velo que lleva en su rostro para que no pueda ver claramente la realidad, lo cual ha dado paso en el país a la impunidad e inoperancia de la institucionalidad.

24. Se ha hecho y deshecho cuanto se ha querido con el susodicho “Estado de Derecho”.

25. Justicia para todos es que se necesita en El Salvador.

26. Nadie, absolutamente nadie debe quedar al margen de la Ley.

27. Todos por igual deben ser juzgados por un ilícito penal cometido, indistintamente de su condición o posición social, económica o política.

28. Basta ya de tanta impunidad.

29. ¿Quiénes de los tantos que tienen poder económico y poder político podrían tirar la primera piedra para juzgar, sin antes ser sometidos a juicio por sus actos de corrupción, masacres, asesinatos selectivos, tráfico de droga y un largo y extenso etcétera? ¿Será que a ellos la falta de lectura de la Biblia y el compromiso de su cumplimiento tal cual lo dice la palabra, los ha hecho tal como son? ¿O van a la iglesia a arrodillarse, rezar, orar, darse golpes de pecho, llorar, gemir, hablar en lenguas, profetizar y pedir a Dios, para luego actuar contrariamente a lo que la Biblia exige y demanda?

30. Estas reflexiones son solamente eso…reflexiones… pero con el sentido de hacer reflexionar a otros seres humanos para que la búsqueda de la solución de los problemas que aquejan al país no sean aisladas de la verdadera realidad que los provoca, sino, para que se busquen soluciones integradas y no se obvien sus raíces.

Modestas sugerencias para el Ministro de Educación y Vice-Presidente, Salvador Sánchez Cerén, en caso que el Sr. Presidente Mauricio Funes, sancione el Decreto Legislativo:

a) Organice un Equipo de Trabajo para abordar el tema de la lectura de la Biblia;
b) Que ese Equipo de Trabajo elabore un Manual para la Lectura de la Biblia que oriente la acción de los profesores y las profesoras en los distintos Centros Escolares, para evitar la dispersión;
c) Que en dicho Manual se establezcan los versículos de la Biblia que se adecuen a la realidad económica, política y social que actualmente se vive en el país, para crear conciencia en los niños y niñas de esa realidad para su transformación con participación; espíritu con el cual, debe suponerse, ha sido dictado el Decreto Legislativo;
d) Obviar en el Manual que se propone, el aspecto doctrinario de las diferentes sectas religiosas existentes para evitar el caos y el conflicto de intereses al interior de los Centros Escolares; porque de lo contrario, el fenómeno (violencia y delincuencia) que fenoménicamente (religiosamente) y no estructuralmente se pretende resolver, terminará provocando división, conflicto y pugnas al interior de los centros educativos más allá de los ya existentes en algunos o muchos de ellos por otras situaciones, de lo cual no escapa lo político y la política.
e) Planificar, organizar y ejecutar capacitaciones con el personal docente de todos los Centros Escolares, a fin de que el uso del Manual elaborado para llevar a cabo la lectura de la Biblia, sea del conocimiento homogéneo de los profesores y profesoras a nivel nacional.
Obviamente, lo mejor sería que el Decreto Legislativo fuera vetado por el Sr. Presidente y que, tal cual está establecido en la Constitución, que sea la familia y las iglesias, indistintamente de su denominación, las que desempeñen esa función para no cargar a la escuela de una función que no le está dada, a no ser, por imposición legislativa, como se pretende.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Reflexiones sobre la Violencia y la Delincuencia en El Salvador.





Reflexiones sobre la Violencia y la Delincuencia en El Salvador.
El uno de julio del año 2010, los Diputados y Diputadas de ARENA, PCN, GANA Y PDC, todos partidos de derecha, aprobaron el Decreto Legislativo 411 a efectos de que en los Centros Escolares se diera lectura a la Biblia de manera obligatoria por el margen de 7 minutos; dis que para resolver el problema de la violencia y la delincuencia que azota al país.
El Decreto citado reducía el problema de la violencia y la delincuencia en el país, a razonamientos de carácter moral religioso, obviando que lo fenoménico del tema en comento tiene a su base raíces más profundas que se obnubilan para no dañar intereses económicos y políticos; por suerte, el susodicho Decreto Legislativo fue vetado por el Sr. Presidente Mauricio Funes el 27 de julio del mismo año por violar la libertad de culto contenida en el Art. 25 de la Constitución.
En otros momentos de la historia salvadoreña, los mismos que aprobaron el Decreto 411 aprobaron también sendas Leyes anticonstitucionales llamadas: “Mano Dura, Súper Mano Dura y Antiterrorista” y la realidad continuó demostrando que eso no resuelve el problema neuronal de la violencia y la delincuencia en el país; aparte que las intencionalidades de fondo eran recurrentes a una vieja maniobra política electorera.
Quedó manifestado entonces, por enésima vez, que la coercibilidad y represión por parte del Estado no es la solución; aunque se conoce que su función histórica desde su aparecimiento junto con el derecho ha sido esa…la coercibilidad. Pero esta coercibilidad del Estado burgués está direccionada a una clase social determinada…el proletariado, es decir, el obrero, el campesino, el artesano, el trabajador asalariado y el lumpen; no así, la clase burguesa, quien siempre encuentra artilugios fundamentados en su poder económico y político para salir librada… pese al cometimiento de ilícitos penales, civiles, mercantiles o laborales.
Cualquiera puede corroborar lo expuesto en el párrafo que antecede visitando los centros penales y preguntando a los reos cosas precisas como: lugar de procedencia, trabajos u oficios desempeñados, nivel de escolaridad, último salario devengado antes de ser privado de libertad (si acaso tuvo trabajo o empleo) y, si lo desea, puede agregar en sus variables de investigación los apellidos, quizá aparezca alguno de los que identifican a los ricos y poderosos del país…¡¡¡falso!!!…¡¡¡No los va a encontrar!!! Y no porque sobre ellos no pesen ilícitos penales por actos en contra de las leyes del país ¡¡¡No!!! , simplemente es porque embullen al mismo sistema a base de compra y venta como cualquier mercancía.
A lo anterior, los salvadoreños y las salvadoreñas le ponen epítetos a través de dichos y/o refranes que ejemplifican lo argumentado: “El dinero empareja hasta los barrancos”, “tanto tienes, tanto vales”, entre otros que le son símiles. Con ello se significa que quien tiene dinero, tiene poder y estatus quo en la sociedad, y que, por lo mismo, puede resolver cualquier problema que se le presente en la vida, situación que es completamente distinta para la plebe.
La caracterización hecha sobre la situación en el país no es nada novedosa. Su data es histórica y se remonta a los procesos de desnaturalización de los pueblos originarios de Mesoamérica en particular y de Latinoamérica en general luego del “descubrimiento”, invasión y colonización que tuvieron el significado de saqueo, esclavitud, dominación, explotación, transculturación y arrebato de la tierra como principal medio de producción y generación de riquezas; todo a fuerza de sangre y fuego, con represión y opresión.
¿Quiénes, entonces, fueron los primeros delincuentes del momento? ¿Quiénes heredaron esas tierras teñidas de sangre arrebatadas a los aborígenes indígenas? ¿Se ha hecho justicia por los crímenes cometidos contra los dueños naturales de esas tierras?
Las interrogantes que anteceden dan una visión holística de la realidad de ayer, que es la base sobre la cual se construye la realidad presente y futura. Nada es fruto de lo casualístico o del deseo particular de una deidad absoluta y omnipotente. Nada, absolutamente nada sucede por simple predestinación, o porque está dicho o escrito. Todo tiene su explicación histórica y dialéctica entre las causas y los efectos; entre lo subjetivo y lo objetivo; entre lo abstracto y lo concreto…y el eje central tiene que ver con la injusticia social y económica, el despojo, exclusión, marginación, explotación, represión y opresión en contra de la clase pobre.
¿Hay interés real en resolver la violencia y delincuencia en El Salvador?...entonces hay que resolver lo que se apunta y eso amerita voluntad política, organización, correlación y verdadera justicia social y económica.      
De las anteriores reflexiones se desprenden los hechos de impunidad que rodean a las mismas instituciones de justicia, a los entes policiales y también fiscales y, de ello, se derivan fundamentalmente dos cosas: por un lado, desconfianza en las instituciones creadas para la aplicación de una pronta y cumplida justicia y, por otro, sobre la base de esa imagen de impunidad proyectada por las instituciones por su pésimo accionar, se configura en la psique de buena parte del conglomerado social que de esa forma están dadas las cosas y que se puede actuar en ese mismo marco irrespetando también las normas jurídicas establecidas; o mejor dicho, infringiéndolas para poner a prueba el publicitado “Estado de Derecho” que para ellos (proletariado) ha sido hecho.
De lo antes expuesto, es notorio que la justicia en El Salvador está en deuda por lo que se conoce y desconoce... porque no todo es del conocimiento del ciudadano común y corriente, hay muchas cosas que quedan ocultas.
Hay otro elemento que es importante agregar a estas reflexiones de forma puntual…lo económico.
En los países de corte capitalista como El Salvador, la posición de clase social se mide por el lugar que las personas ocupan en las relaciones de producción de bienes y servicios, mismos que luego salen al mercado como mercancías para ser intercambiadas por moneda de curso legal.
En esas relaciones están los dueños de los medios de producción y los que únicamente tienen su fuerza de trabajo para ofertar y para vender como cualquier mercancía; es decir, están los ricos y están los pobres, los siempre asalariados; e históricamente esas relaciones de producción han sido injustas, desiguales y de explotación, lo que hace posible que el burgués se quede con la mayor ganancia fruto del trabajo impago hecho al obrero, base sobre la cual acumula cada vez más y más y más riqueza.
Esta desigualdad e injusticia provoca que unos pocos tengan hasta la saciedad y el despilfarro y otros, la mayoría, no tengan ni para comer, vestir, calzar y donde vivir y dormir.
Las condiciones de vida material infrahumanas que enfrenta una extensa franja de la población salvadoreña, tienen como fundamento la forma de producción, organización, tenencia privada de los medios de producción y distribución desigual de las riquezas producidas. Al final, en este proceso de producción, los que más trabajan son los que menos tienen y, los que más tienen, son los que menos trabajan.
Esa desigualdad e injusticia acarrea múltiples problemas de carácter social dentro de los cuales se contabiliza la delincuencia y la violencia. Y lo argumentado no es sinónimo de criminalización de la pobreza como muchos lo interpretan y expresan para ocultar que es a la inversa… que la pobreza es la criminal.
Y es criminal porque produce que muchos seres humanos no tengan qué comer, qué vestir, dónde vivir… Les impide además estudiar y prepararse para la vida, tener mejor salud, disminuir o erradicar las enfermedades infecto-contagiosas, la morbilidad infantil, la malnutrición y contar con los servicios básicos mínimos como agua potable y luz eléctrica para cubrir necesidades elementales.
Esos son los efectos producidos en el sistema capitalista quien en sus mismas entrañas lleva implícito el germen de la destrucción de la humanidad.     
Pero esas cosas no las  han querido asumir la gente con pensamiento de derecha. No han querido y no es posible que lo quieran hacer y asumir responsablemente, que con la implementación de las políticas económicas neoliberales durante los gobiernos del partido ARENA, han socavado la economía de los hogares salvadoreños y que, a la postre, le han heredado al pueblo salvadoreño los males que hoy enfrenta.
El desplazamiento que dichas políticas económicas han hecho del grueso de la población se ve a diario en las principales urbes del país. No es por casualidad que la gente tiene ventas en las calles de cualquier cosa: frutas, verduras, ropa, calzado, comida, bisutería, etc., a causa de la falta de: empleos, oxigenación de la producción agrícola, apertura de nuevas fuentes de trabajo, entre otras variables que se han convertido en verdaderas plataformas de expulsión humana a nivel endógeno; es decir, al interior del país hacia las urbes más grandes y mejor dotadas con relativas condiciones para la subsistencia; y también exógeno, vinculante a los y las compatriotas que han migrado a otros países como Estados Unidos de Norteamérica, mayoritariamente, para cumplir con un sueño de mejora sustancial de sus condiciones de vida, muchos de los cuales en la búsqueda de ello, encuentran la muerte.
Muchas familias originarias de la zona rural han tenido que migrar a las ciudades donde “las condiciones son más favorables para la vida”; sin embargo, se han encontrado con la dura realidad que las ciudades, como la capital salvadoreña (San Salvador) y otras que están entre los primeros tres lugares como Santa Ana y San Miguel, ya no tienen la capacidad de dar respuesta a sus demandas sociales, económicas y materiales por la saturación de éstas y por la elevada concentración de la riqueza en pocas manos… en las manos de los burgueses.
Y hay municipios que tienen las mismas características que las ciudades principales que se citan, por ejemplo, Soyapango, Apopa, Ciudad Delgado, Mejicanos, Lourdes Colón, entre otros.
¿Y dónde viven los desplazados por el neoliberalismo?… pues en los cinturones de miseria que se observan en la periferia de las grandes ciudades donde las pésimas condiciones de insalubridad, hacinamiento y promiscuidad, son los factores más prevalecientes. Y lamentablemente, son esas las zonas donde pulula la droga y otros males que son aprovechados por las mafias y el crimen organizado para crear sus redes de colaboradores.
No por casualidad en esos sectores se concentran grupos de jóvenes mareros, pandilleros, drogadictos, etc.; y no por casualidad la delincuencia estructurada dirigida por adultos penetra en esos sectores. Pero son esos adultos los que salen librados porque a la postre son los jóvenes (menores de 18 años), frente al cometimiento de ciertos delitos por encargo como los de extorsión, homicidios, entre otros, los que tienen que pagar una pena máxima de 15 años y, los autores intelectuales continúan quedando libres y ocultos frente a la justicia y reclutando a otros jóvenes para el desempeño de las tareas que les encomiendan, sustituyendo con ello al o los condenados quienes en el pasado eran los responsables de ejecutarlas.
Pero no solamente lo anteriormente descrito penetra… penosamente también incursiona la transculturación…
…E incursiona adicionalmente como un aditivo alienante de la conciencia para que opere recíprocamente con las acciones que interesan al crimen organizado y las bandas delincuenciales que se están aprovechando de la inmadurez emocional de la juventud, utilizándolos para sus fines perversos de tráfico de droga, extorsión, asesinatos, etc.
Las modas, la música y los filmes cinematográficos pornográficos y de violencia-delincuencia que se expanden con facilidad en CDR y CD, vía ondas hercianas, microondas, satelital (radio, televisión, internet) por los barrios,  colonias, cantones, caseríos y en fin, el gran conglomerado social, terminan contaminando la psique de la juventud y se le imponen subliminalmente un conjunto de ideas que quiebran y ponen en crisis los valores nacionales y morales.
Es una hecatombe subcultural que está atrofiando la conciencia de los niños, niñas y jóvenes y a lo cual no se le pone freno por los susodichos principios que sustentan la teoría y política económica neoliberal de: libre mercado, consumo, propiedad privada, no injerencia del Estado en el mercado a no ser para asegurar condiciones jurídicas favorables al capital extranjero para incentivar la inversión y la “creación de fuentes de empleo” a cambio de expoliar a la clase obrera y trabajadora  – y un extenso etcétera, etcétera, etcétera que está contenido en los “benditos” tratados de libre comercio (TLC) y a los cuales el Estado salvadoreño está sometido por Ley…
…¡¡¡Barbarie capitalista!!!... ¡¡¡Sí!!! Es una barbarie del imperio contra los pueblos latinoamericanos porque el fenómeno de la violencia y la delincuencia no son exclusividad de El Salvador, aunque al tener una tasa superior a 40 homicidios por cada 100,000 habitantes[1] lo ubica en un lugar más desprestigiado… no privilegiado.
Este fenómeno de la transculturación lleva aparejado también el tema de la baja calidad de la educación. La escuela y sus componentes han dejado de cumplir a plenitud su digno papel de transformación de la sociedad. En la práctica, más ha estado orientada a domesticar a los seres humanos involucrados en los procesos de escolarización conforme lo han venido dictando las políticas económicas neoliberales del gran capital nacional y extranjero para asegurar su reproducción y permanencia como sistema.
La escuela es por excelencia, la institución social responsable de las transformaciones que la misma sociedad necesita para su desarrollo y, como apuntara José Martí: “cuanto más culto es un pueblo, más libre será”. De manera que la liberación de los pueblos de todas las cosas que le son nocivas, pasa por recibir una educación que le libere de quien le oprime, explota, margina y excluye; pero la escuela lejos de hacer eso y cumplir con dicho cometido, lo que ha venido haciendo es alienando y enajenando la conciencia de los habitantes de acuerdo a las políticas públicas neoliberales impulsadas e implementadas por los regímenes de derecha en obediencia irrestricta al imperio gringo.
Y se insiste, se escribe, se lee y se escucha, casi permanentemente, a través de los estudios realizados por organismos internacionales como el PNUD, UNICEF, CEPAL, etc. en que, si el niño o niña crece en un ambiente hostil desde lo social y lo estructural, carente de: buena atención en salud comunitaria, mejor educación y con posibilidades de acceso irrestricto a todo nivel, vivienda digna, recreación, talleres técnico-vocacionales (para los mayores de 14 años), acceso al desarrollo del arte y la cultura, buena alimentación, mejores condiciones socio-familiares, entre otros, la calidad de vida de ellos no va a mejorar.
Los niños y niñas de las zonas marginales (cinturones de miseria, comunidades el chorizo o favelas, como se les llama en Brasil) y de las zonas rurales, son los y las que más sufren y enfrentan carencias porque la implementación de las políticas públicas desde el Gobierno Central en el pasado, no estuvieron focalizadas y orientadas hacia esos sectores que son los que históricamente han sido marginados y despreciados por el sistema capitalista imperante, el que únicamente tiene como línea de acción la inversión en aquello que le da “rentabilidad financiera” en el menor tiempo posible y con los menores costes de producción.
Esta es una realidad que ya no se puede seguir ocultando, por eso, el reto del presente gobierno y los futuros se vuelve superlativo en términos reales y ya no discursivos y demagógicos como ha ocurrido siempre con los gobiernos de derecha.
Hay que dignificar al ser humano y, sobre todo, a aquellos que siempre han estado enfrentando la miseria material, intelectiva y cultural.
Los datos vertidos en los estudios presentados por los organismos que se citan en la página anterior, son más que elocuentes sobre los efectos que provoca la marginalidad, la exclusión y la injusticia social. Hay que evitar que eso se siga propagando; para tales efectos, es indispensable la reorientación de la inversión social en los territorios de donde provienen mayoritariamente los que el sistema judicial atiende cotidianamente.
¿Pero qué hace el Estado sin recursos para invertir en los territorios sugeridos?
Obviamente que sin recursos las instituciones estatales no pueden llevar adelante las políticas públicas definidas por el gobierno. Esto hace de suyo obligatorio al gobierno actual, atacar frontalmente tres males endémicos en El Salvador: la corrupción, la elusión y la evasión de impuestos.
Si se encararan con seriedad esos males, el Estado tendría la posibilidad de optimizar y  captar más recursos para impulsar y ejecutar políticas sociales orientadas a erradicar paulatina y gradualmente la delincuencia y la violencia en el país, pero sin perder de vista que ese fenómeno tiene a su base – como se apuntó en líneas precedentes – causas de carácter estructural que obligadamente tendrán que irse transformando gradualmente para ir construyendo una nueva sociedad.
Considerando lo expuesto en este análisis, es lógico pensar que el fenómeno de la delincuencia y la violencia en El Salvador es sumamente complejo por sus causas y sus efectos; por tal razón, amerita de la implementación de una política criminal integral y no reduccionista como usualmente se ha pretendido con reformas y/o creación de supuestas “leyes duras”, a la cual se le sumó últimamente el proyecto abortado de hacer obligatoria la lectura de la biblia en los Centros Escolares creyendo que eso resolvería el problema de raíz.
Es evidente que la historia nos dibuja una realidad que no se debe obviar para no continuar haciendo más de lo mismo y sin ningún fruto positivo. Es por ello que se insiste en que la nueva política criminal debe estar orientada a la adopción de una voluntad y posición política que permita tomar decisiones efectivas y eficaces sin pensar en que se van a dañar intereses económicos y políticos de unos cuantos, que son los menos y no los más; también se vuelve imperativo organizar a la población para fortalecer la correlación social. Se necesita avanzar con celeridad, también, al establecimiento de una verdadera justicia social y económica que haga viable y posible la erradicación de la marginación y exclusión.
Agrégase adicionalmente el tan anunciado y publicitado “Estado de Derecho” haciendo hincapié en la recuperación de la institucionalidad del Estado a través de toda su estructura, pero con mayor énfasis en lo que respecta al sistema judicial, el ente fiscal, policial, entre otros, para que su papel, su rol, sea más efectivo y vaya recuperando la confianza de la población.
Dicha política criminal debe partir de una premisa fundamental: la mejor forma de contrarestar la criminalidad y la delincuencia en el país, es la prevención y la inversión social.
En esta premisa debe fundamentarse el eje central de acción para contrarestar uno de los problemas ubicados en primer lugar y que ha puesto en vilo al conglomerado social salvadoreño.
     


[1] PNUD, Programa Hacia la Construcción de una Sociedad sin Violencia (Resumen Ejecutivo)